La política de la empatía
La política de la empatía
Recientemente hemos visto cómo figuras nuevas han surgido en el mundo de la política. Esto es fruto de que la población, cada vez más, quiere personas parecidas, comunes y reales para que dirijan los destinos de la nación.
Puntos clave
- Los ciudadanos están sustituyendo la preferencia tradicional por líderes tecnócratas, distantes o de élites tradicionales por figuras que proyecten autenticidad, vulnerabilidad y cercanía; aunque siempre corremos el riesgo de que la empatía sea una estrategia de marketing político.
- En Latinoamérica podemos observar figuras como Nayib Bukele, quien conectó con el electorado adoptando los códigos, el lenguaje y la vestimenta de la juventud (gorras, tenis).
- De igual manera, Gabriel Boric rompió con el protocolo rígido de la política chilena al mostrarse sin corbata, hablar abiertamente sobre la salud mental (su TOC) y compartir sus pasiones cotidianas como la música y la poesía.
- Todos estos líderes sustituyeron el discurso técnico y burocrático por metáforas populares o canales digitales directos que el ciudadano común utiliza a diario.
Contexto adicional
Su éxito radicó en saber escuchar y amplificar el sentimiento de abandono que grandes sectores de la población sentían por parte de los partidos políticos tradicionales. En la sociedad de hoy no encajan esos líderes tradicionales formados en universidades de élite extranjeras, con un lenguaje hiperespecializado y un enfoque centrado exclusivamente en la macroeconomía o la burocracia institucional. En una época de marcada desconexión social, el electorado percibe este estilo como frío, insensible y ajeno a las realidades cotidianas de la calle.
Nota: este resumen se generó en modo local (sin IA externa), por lo que solo reorganiza un extracto breve de la fuente en vez de reescribir el artículo completo. Para un artículo más extenso y totalmente reescrito con otras palabras, configura una clave de Claude, OpenAI o Gemini en Ajustes.
Información basada en una publicación original de El Nuevo Diario (República Dominicana).